Monday, April 14, 2014

Girl you thought it was a man but he was a muffin

"Some people like cupcakes better! I for one, could care less for them"

Ayer nos levantamos tempranito a ver los árboles de cerezos en flor (Cherry Blossoms) que el alcalde japonés de Tokio le regaló a la ciudad de Washington en el año 1912. Cada año hay un festival para celebrar los cherry blossoms por acá y la ciudad se llena de turistas. Así que por eso nos levantamos temprano, pero aún así, ya estaba lleno de gente por todas partes. Quizás habrá que levantarse a las 5 de la mañana el próximo año?

El símbolo de la inseguridad masculina, pero se ve lindo entre medio de los cerezos

Les cuento que el lunes en la noche (bueno eso ya vendría a ser martes) va a haber un eclipse de Luna. Esto significa que la luna va a pasar justo por la sombra que da la Tierra, y se va a poner de color rojo. Es un fenómeno normal, por ende cuidado con los típicos charlatanes que van a salir diciendo que se va a poner roja porque se acaba el mundo y eso. Así que ya sabe querid@s lector/as, póngase lind@ e invite a su pierna esta noche a cenar y a mirar el eclipse de Luna que empieza a las 2 de la mañana (hora de Chile), seguro que encuentra qué hacer entre el postre y el eclipse *wink*. Éste termina a las 7 am, así que después de eso se puede ir directo a la pega, quién necesita dormir?

Dato rosa: El aeropuerto en DC está super cerca del mall.

Para nosotros los astrónomos la luna no es para nada romántica y de hecho nos molesta caleta cuando estamos observando. La luna, sobre todo la luna llena, refleja la luz del sol, lo que hace que el nivel de brillo del cielo suba tanto que no necesitamos linternas para movernos fuera del telescopio, y en algunos casos como el mío, que observamos los espectros de las estrellas, la luz del sol reflejada en la luna se mete al instrumento y hace que nuestros espectros salgan con líneas de absorción que no son de ellas, sino del Sol! Así que envidio profundamente a la gente que pidió tiempo de telescopio esta noche, porque como hoy tocaba luna llena, les tocaron 3 horas de tiempo oscuro (sin luna) gratis! malditos!

En verdad ayer no podía estar más lindo el día para pasear y odiar turistas


Bueno, mejor me calmo un poco y los dejo con esta receta de muffins de naranja con amapola, ergo el título tomado de la canción de Frank Zappa. Los hice ayer para comer después de nuestra caminata mañanera a ver los Cherry Blossoms ¿Cuál es la diferencia entre un muffin y un cupcake? se preguntarán... El muffin fue concebido como un "postre" para la mañana, por lo tanto debería ser más "saludable": tener menos azúcar, menos grasa, más fruta y en lo posible quizás harina integral o algún cereal como avena. También la textura de la miga es distinta, menos delicada que un cupcake, pero no menos esponjosa. Eso sí que si alguien quiere comerse un cupcake de desayuno... quien soy yo para juzgar?


Usé papelitos rosados en honor al Cherry Blossom

Pero si quiere un muffin, le recomiendo este. Es esponjoso, húmedo, lo suficientemente dulce como para sacarnos del estado hipoglicémico después de odiar turistas, y lo mejor es que salen en menos de una hora! Ah y por si acaso, por acá puede ver más fotos de los muffins y del cherry blossom.


Muffins de amapola y naranja

para unos 10 muffins de tamaño estándar. 

1 1/2 tazas de harina de pastelería integral (o harina normal, sólo reemplacen 1 1/2  cda. de esta harina por maicena)
1/2 cdta. de bicarbonato
1 cdta. de polvos de hornear
1/2 taza de azúcar
1/4 cdta. de sal
1 1/2 cdas. de semillas de amapola
ralladura de 1/2 naranja grande (como 1 cda.)
225 gr (8 oz) de yogurt natural (como 2 potes)
1 huevo XL
2 cdas. de aceite de oliva (o de maravilla tb. sirve)
1/4 taza de jugo de naranja
1/2 cdta. de vainilla (opcional)

Precalentar el horno a 400ºF o 200ºC. Preparar los moldes de muffin con papelitos o engrasarlos.

En un bowl grande, cernir juntos la harina, bicarbonato, polvos y sal. Agregar el azúcar, las semillas de amapola y la ralladura de naranja, y revolver bien con un batidor de globo.

En un jarro con medidas (no muy chico), medir el jugo de naranja, agregar el yogurt (use una pesa para esto), el huevo, aceite y vainilla, y revolver bien con un batidor de globo.

Agregar la mezcla de líquidos a la de harina y revolver con una cuchara de palo hasta que se vea una mezcla grumosa y esponjosa. NO REVOLVER DE MÁS ni emocionarse, porque si no, los muffins no van a quedar esponjosos, más bien apelmazados y malos, guácatela.

Repartir la mezcla entre los moldes, hay que llenarlos hasta arriba.

Llevar al horno por unos 20 minutos o hasta que un palito inserto en el centro de un par de ellos salga seco.

Enfríar dentro de los moldes en rejilla por 5 minutos, luego retirarlos y enfríar unos 10 minutos más. Se pueden comer fríos o tibios, pero tibios son más awesome.

Así se ve la masa.... hmmm!



Sunday, March 30, 2014

Guatanegueconsu!

Yupi pa ti, yupi pa mi!

Hace un par de semanas que han salido varias noticias astronómicas bien interesantes en los medios de comunicación masiva y que creo que vale la pena destacar, antes que pase la vieja. La primera, el equipo del telescopio BICEP2 anunció que detectó una señal en la polarización de la radiación de fondo cósmico que sería evidencia de que el universo sufrió una expansión explosiva cuando era aún muy joven (los físicos le llamamos inflación). Esta medición es especialmente importante para el mundo de la física, y en particular, de la cosmología, porque entrega la primera evidencia de que el modelo más aceptado de cómo evolucionó el universo justo después del Big-Bang podría ser el correcto. Yo no le pego mucho a la cosmología, así que recomiendo los blogs amigos de El método del tocino y Conexión Causal para maravillarse con este tremendo announcement.

La historia del universo. La inflación ocurrió antes de tener 10^-32 segundo de vida (Foto por National Science Foundation [Public domain], via Wikimedia Commons)

La segunda, fue esta semana y corresponde al descubrimiento de un objeto que queda más lejos que el cinturón de Kuiper (es el cinturón de asteroides al que pertenece Plutón), es decir, queda por allá por donde el diablo perdió el poncho. La gracia de este objeto, apodado Biden por sus descubridores, además de que debe haber sido más pelúo que la mierrr encontrarlo (estamos hablando de una roca más chica que la Luna a como 80 veces la distancia Tierra-Sol en su punto más cercano), es que es solamente el segundo de su clase (el primero se llama Sedna), a pesar de que algunos predecían la existencia copiosa de este tipo de objetos en esa zona del Sistema Solar. Esto quiere decir que es muy probable que estos objetos pertenezcan al borde interior de la nube de Oort, el lugar donde los cometas viven la mayor parte de su vida. Otras ideas que explican por qué hay objetos así a esta distancia incluyen la perturbación del cinturón de Kuiper por un planeta más masivo que fue expulsado del sistema solar durante sus primeros años, y que hoy estaría orbitando bien lejos. Imaginense el frío que debe hacer por allá! Este tipo de descubrimientos me hace asumir de que no conocemos bien ni nuestro propio Sistema Solar (y sin embargo, a la vez sabemos qué paso con el universo cuando tenía 10^-32 segundos de edad!).

La nube de Oort está pal Oort de lejos... (Foto de NASA)

Por último, también esta semana, el grupo de astronomers de Facebook andaba todo revolucionado porque alguien se mandó un leak de un descubrimiento que según ellos era como haber descubierto un unicornio, y en verdad lo que descubrieron era algo que nadie se esperaba. Pero así es la ciencia la verdad, muchas cosas se encuentran de pura chiripa (como el primer planeta extra solar, por si acaso). Bueno, estos locos, un grupo liderado por un brasileño, y usando puros telescopios chicos (para que vean que éstos todavía sirven!!!! uno de ellos pertenece al Observatorio UC, btw), encontraron un anillo alrededor del asteroide Chariklo. Este asteroide pertenece a un grupo de asteroides llamados Centaurus que órbitan entre Neptuno y Plutón. Un asteroide con anillos! Wow! Simplemente bacán. 

No olvide al día siguiente que comió betarraga

Hablando de cosas inesperadas, hace algunas semanas he andado metida haciendo sopas. Es inesperado porque yo nunca fui muy fan de las sopas, cazuelas ni carbonadas, de hecho siempre dejo conchos de caldo en todas estas preparaciones. Nunca les vi la gracia, y según yo ¿por qué hay  que convertir en sopa un pedazo de carne con papas cocidas, si se podía comer lo mismo en forma de bistec con puré? Bueno, les cuento que gracias a nuestro restaurant vietnamita del barrio donde la especialidad es el Pho, descubrí (quizás muy tarde en mi vida?) que el secreto de las sopas está en el caldo. Si la sopa no tiene un caldo sabroso, entonces mejor hágase un bistec con puré. 

Puro saborcito reeeco

Como acá somos más veggie que nada, partí mi odisea soperil dominando el arte del caldo de verduras. Sí sé que suena medio fomeque, pero la verdad es que teniendo un buen caldo de verduras se pueden hacer cosas maravillosas cuando es tarde y hace frío y necesita cariño para dentrar en calorsh. Además estuve viendo el programa Mind of a chef con David Chang, el chef de un restaurant que se llama Momofuku, y quedé pegada con los ingredientes japoneses que usan para hacer sopas. El caldo base japonés se llama dashi y tiene que tener un vegetal del mar (que no es lo mismo que un alga!) que se llama Kombu. Además, en sus sopas ellos usan todo tipo de ingredientes fermentados, entre ellos el miso, la salsa de pescado, etc. Todos estos ingredientes nos dan ese saborcito "rico", o umami a la sopa.

Un buen caldo, pasta miso y wakame... sopa lista!

La mayoría de los caldos de ramen, la sopa japonesa, no son vegetarianos, así que me puse a leer cómo hacer caldos veggies y llegué al blog siempre tan científico de Serious Eats, The Food Lab, con un especial de sopas veganas! La receta del caldo base lleva nada más ni nada menos que el famoso Kombu entre su lista de ingredientes. Así que no me quedó otra y partí a comprar la cuestión esta para hacer caldo de verduras vegano. Quedó bueno, más sabroso que el que uno compra y mucho mejor que los caldos en cubitos Maggi, aunque si uno quisiera arreglar un poco el caldo Maggi, lo puede poner a hervir con un pedazo de Kombu unos 20 minutos y está listo para ser usado en su sopa vegana.

Usé este caldo para hacer dos sopas: una crema de betarragas y una sopa de fideos soba con miso. Especiales para un día como hoy que a pesar de que la primavera supuestamente empezó hace 10 días, por acá sigue nevando. True story.

En fin, seguiré con mi estudio de caldos más adelante. Espero volver con caldos hechos con pollo y carne, pero por ahora, acá van las recetas.


Caldo de verduras

Adaptado levemente de The Food Lab. Uno puede usar los vegetales que tenga a mano para reemplazar alguno que no tenga excepto el kombu y las callampas secas.
para 1.5 lt de caldo aprox.

3 ramas de apio
1 cebolla grande cortada por la mitad
2 cebollines (o la parte verde de un puerro)
1 zanahoria bien lavada
4 dientes de ajo
1 cda. de granos de pimienta entera
1 cdta. de semillas de cilantro
1/2 cdta. de semillas de anís
3 hojas de laurel
1 ramillete de tomillo
1 ramillete de perejil
1 hoja de kombu
1 puñado de callampas secas

Se pone todo en una olla grande y se llena con agua hasta cubrir los vegetales unos 3 cm más o menos (son como 2 lt. de agua más o menos). Se pone a hervir por 40 minutos, o hasta que los vegetales estén blandos. Dejar enfríar unos 20 minutos, y luego colar el caldo con un colador fino. Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego refrigerar.


Póngale wendy al caldo

Crema de betarragas

para 3 personas

3 betarragas medianas
1 chalota picada en brunoise
1 cda de perejil picado
Aceite de oliva
1 cda. de mantequilla
Sal
Pimienta
2 tazas de caldo de verduras
Queso de cabra no muy maduro (opcional)
3 rebanadas de pan tostado (opcional)

Precalentar el horno a 425ºF o 220ºC. Limpiar bien las betarragas. Secar con papel absorbente, sazonar con sal y aceite y envolver cada una en papel aluminio. Poner en una lata para hornos y rostisar por unos 50 minutos, o hasta que estén tiernas (pinchar con un cuchillo para probar). Sacar del horno, desenvolver y dejar enfriar un poco. Pelarlas, y cortarlas en cubos de unos 3 cm.

Calentar un poco el caldo de verduras.

En una olla calentar 1 cda. de aceite y la mantequilla hasta que ésta esté derretida. Agregar las chalotas y dejar sudar. Condimentar con sal y pimienta, y agregar el perejil. Cocinar 5 minutos más, agregar las betarragas cortadas y cocinar unos 5 minutos más, que tomen un poquito de color acaramelado (es bien sutil) las betarragas. Sacar del fuego.

Transferir la mezcla junto con el caldo a una licuadora y moler todo hasta obtener una sopa homogénea y más bien espesa. Llevar de vuelta al fuego en una olla y dejar que solte el hervor, revolviendo. Corregir la sazón. Servir en bowls, decorada con queso de cabra desarmado y con una tajada de pan tostado.

Es como hacer un jugo Boost pero salado.



Sopa de fideos soba y miso

para 2 personas

1 cebollín
6 callampas shiitake frescas
2 porciones de fideos soba
1 cdta. de wakame seco (es un alga que al mojarse se agranda x 1000 así que con cuidado)
1 cda. de pasta miso (o al gusto)
unas 3 cdas. de salsa de soya (o al gusto)
2 tazas de caldo de verduras

Cocinar los fideos de acuerdo a las instrucciones del paquete. Generalmente es echarlos a hervir unos 6 minutos, colar, y lavar con agua fría. Reservar.

Cortar en rodajas muy finas el cebollín y los shiitake.

En una olla calentar el caldo. Una vez hirviendo, agregar y disolver bien el miso. Agregar la salsa de soya de a poco, e ir probando la sazón. Agregar el wakame y sacar del fuego.

Repartir los fideos, cebollín y los shiitake entre 2 tazones para sopa. Repartir el líquido caliente entre los tazones. Servir y disfrutar en un día invernal.

Arriba a la izquierda, Kombu. Al lado, la pasta miso, que tiene un olor "apapayado". Abajo, pre-armado del plato

NOTA: el título del post, inspirado en la sopa de caracol. Esta frase? o palabra? (no encontré cómo se escribe así que lo escribí fonéticamente), la explican por acá.



Sunday, March 2, 2014

Un comienzo de año ocupado!


Pan con Manjar blanco reloaded

Wow, no puedo creer que ya pasaron más de dos meses desde mi último post. La verdad es que ha sido una mezcla entre un año con bastantes actividades y que no he estado muy inspirada para escribir que digamos. Quizás son las bajas temperaturas que han hecho (en serio, este invierno ha sido uno de los más duros que he vivido), o el hecho de que mi muso inspirador (aka mi esposo) se fue un par de semanas a Chile, pero no había tenido un momento en cual dejara todo botado porque se me ocurrió algo entretenido que escribir, y ya saben, un hobbie es un hobbie y uno lo hace porque quiere y no porque lo obligan. 

Pero esos tiempos ya pasaron y les cuento que hace una semana volvimos de nuestros múltiples viajes. Luego de un viaje extenuante (y un poco adrenalínico al pasar por aduana [a los chicos de astro-ingeniería UC, wink!]) a Chile, tuve un par de semanas maravillosas en el cerro (y no estoy siendo sarcástica). El clima no pudo estar mejor, y por lo tanto temo por mi próximo observing run de que el buen karma se haya acabado y me toquen puras noches malas. 

5.30 AM en Tulum... me encantan los amaneceres

La semana pasada anduvimos en las cálidas tierras de la Riviera Maya, arrancando un poco del frío, o mejor dicho, arrancando un mucho. Ahora en DC, cada vez que miro el pronóstico del tiempo para el día, me pregunto que mierrrr estoy haciendo acá y no en Cozumel. Así es la vida, I guess... pero no importa, porque lo comido y lo bailado no nos lo quita nadie. Yo siempre tuve la idea de que Cancún no era my cup of tea, pero la verdad es que lo pasamos re bien en México, y la Riviera Maya es mucho más que ir a encerrarse a un hotel y a echarse como morsa en la piscina con el bar al lao.

Llegamos un día Lunes a la isla de Cozumel, después de un par de vuelos bien pintorescos con una azafata que era igual a Effie Trinket en uno (en serio, con el pelo y el maquillaje y todo), y con una compañera de asiento que iba a un Crucero a ver DVDs y tomar margaritas en el otro (en serio). Allí nos esperaban nuestros amigos para llevarnos directo a la playa. Creo que no pasó más de una hora entre que bajamos del avión y que estábamos en la playa comiendo ceviche y tomando unas buenas chelas. En la nochecita fuimos a un restaurant bien choriflay que se llamaba "Casa Misión". Era como una casa patronal bien colonial. Los mozos fueron tan buena onda que hasta nos trajeron cosas que no habían en la carta para que las probáramos, y además había una banda de músicos que iba a cantar a la mesa la canción que le pidieras. Después de la cena nos fuimos a tomar unos mojitos al bar de un cubano que estaban bien buenos.

Día de playa, ceviche, mojitos... esa es vida!

Al otro día, nuestro awesome anfitrión Adrián nos tenía organizado un paseo en botecito a hacer snorkel a un lugar que se llama "el cielo" porque está lleno de estrellas de mar. Muy ad-hoc el nombre. Ahí el capitán del bote nos hizo un cevichito y un guacamole, y yo por hacerme la ruda me eché un pedazo de habanero entero a la boca y supe lo que era bueno. No lo hagan nunca en sus casas. Con un bronceado de los dioses (leáse, quemados como jaiva), ese día en la noche fuimos a un restaurant que se llamaba "Guido's" como de comida mediterránea. Tenía buen ambiente, buena atención y el postre flambeado que pedí fue espectacular. 

Después de una noche reponedora, nos despertó nuevamente el camioncito del Zeta gas, cuyo jingle quedó grabado en mi mente con sangre y lo recordaré por años venideros. Después de 1 hora del famoso jingle uno se preguntará qué hacen los Cozumeleños que requieren que el camión del gas pase todos los días a las 7 AM. Pero no importa porque a esa altura ya hacía el tremendo caregallo, lo que quería decir que era hora de empezar el día, y lo más probable es que vendría action-packed. Ese día fuimos a hacer scuba-diving, que es aún más difícil de lo que imaginé.

Cozumel es bien chico, pero llegan como ocho mil cruceros llenos de gringos, así que la ciudad se mantiene bastante ocupada, y nos costó un poco encontrar alojamiento, por ejemplo, así que hay que organizarse con tiempo para encontrar buenos precios.

La playa con aguas cristalinas, el postre flambeado y los cruceros con gringos.... por qué no estoy en esa playa ahora?

Luego del buceo, el miércoles pescamos nuestras pilchas y partimos al continente a arrendar un auto en Playa del Carmen (y get the hell outta there!) para irnos a las paradisíacas playas en Tulum. Allí llegamos de noche y no cachábamos muy bien que estaba pasando, pero logramos encontrar nuestro alojamiento en unas cabañas muy hippientas, eran puros palos paraos con un techo de paja, y al medio la cama colgando. Fue genial caminar por la playa con nada más que la luz de las estrellas, mojar las patas en el agua calientita caribeña a las 11 de la noche, dormir con el sonido de los árboles que se movían con el viento y no ser despertados en la mañana por el camión de Zeta gas.

Desayunamos en una picá en el pueblo de Tulum que se llamaba "El Capitán" que tenía las tres B. Nos trajeron comida como para un regimiento, menos mal que yo pedí frutita no más o vuelvo rodando a la casa. Ese día nos las emplumamos a Chichén Itzá. Pensamos que no iba a estar tan lleno porque no vimos casi autos en la carretera, pero no contábamos con las hordas humanas que vienen desde el otro lado, de Cancún. De todas maneras, estuvo muy enriquecedora la visita. El guía que nos hizo el tour era un señor maya que nos contó muchos datos del lugar, nos hizo toda la charla medio misti-científica de los números y el calendario maya, y además nos contó tallas personales. Esos toures en que el guía se sale del protocolo son los mejores. Pasamos a la vuelta al pueblo de Valladolid, que nos recordó un montón a los pueblos del norte chico de Chile. Una especie de mezcla entre Vicuña y Andacollo, muy lindo.

Amanecer en Tulum, nuestro pequeño tentempié matutino, Chichén Itzá y Valladolid


Nuestro penúltimo día de turistas nos fuimos a desayunar al lado más "eco-chic" de Tulum, pero encontramos que era mejor nuestra picá en el pueblo. Visitamos uno de los miles de Cenotes que hay en la región, unos hoyos llenos de agua dulce que se forman a partir de ríos subterráneos. En las cuevas se pueden ver estalactitas colgando, producto de material de la roca disuelto en agua que empieza a gotear y se empieza a solidificar. Algo de este material cae al fondo de la caverna y empieza a acumularse por abajo también (estalagmitas), y en algunos casos, estos dos se juntan y forman una columna. Nuestro anfitrión estrella esa noche nos llevó a cenar a un restaurant en Playa del Carmen que está dentro de una de estas cavernas (sin agua, obviously), estaba bien impresionante, sobre todo si tienen amigos geoquímicos, aunque la astrónoma y el SW engineer estábamos alucinando de la misma manera con el lugar. Ah el restaurant se llama Alux, por siaca, y si toman un taxi en Playa, diganle al taxista que quieren ir al restaurant Alux y ni se les ocurra mostrarle un mapa con "esa ching**a del Gogle" en el teléfono.

Y bueno, el Sábado nos subimos al avión de vuelta al frío, en contra de nuestra voluntad. Nos tuvimos que pegar unos pencazos de tequila en el duty free del aeropuerto para pasar la pena de la vuelta. Llegando a DC a algunos nos atacó la "venganza de Moctezuma" (que en todo caso no tiene sentido porque estábamos en región Maya, no Azteca, pero bueh), lo que nos deja la siguiente lección queridos lectores: hay que tener cuidado donde comer pescados y mariscos. Nosotros nos las quisimos dar de Andrew Zimmern y ya ven donde eso nos llevó (al baño y/o a la cama).

Amanecer en Tulum de nuevo porque me encantan los amaneceres, almuerzo en "El Capitán" y el restaurant en la caverna


A pesar de nuestro pequeño percance, fue una experiencia bakán. Hicimos tantas cosas que los días se nos hicieron eternos (yo despertaba al pobre Mat a las 5.30 a ver el amanecer en la playa en Tulúm y de ahí no parábamos hasta la media noche casi), aunque igual se pasaron volando, y no entiendo cómo la gente puede ir de Chile a gastarse la plata que no tiene a echarse en la playa a tomar en un all-inclusive en Cancún y ni siquiera salir a ver todo lo que el país tiene que ofrecer. Ojalá que sea sólo un prejuicio mio y no la realidad de todos los turistas chilensis que andan por allá.

Antes de irme a Chile y de vacaciones, me puse a preparar manjar blanco con la leche que tenía de sobra, para que no se me echara a perder. Creo que esta proporción de ingredientes da un resultado mucho mejor que el anterior, más cremoso. Hay que tener ojo de no pasarse en el punto que le da uno a la mezcla, porque si se pasa queda duro como palo.

Ahora sí quedó más cremosito y no tan relajante


Manjar blanco toma II
para un poco más de 1 taza de manjar

1 litro de leche entera
1 taza de azúcar
1 palito de canela chilena o mexicana (una de las capas solamente) de 2 cm de largo

Preparar un frasco de conserva. El manjar yo lo guardo en el refri, así que no me preocupo de estirilizarlo.

En una olla alta y ancha poner a calentar la leche con la canela y el azúcar a toda rajuela. Cuando hierva, bajar el fuego al mínimo y dejar hervir unos 45 minutos, pero echándole el ojo de vez en cuando. Yo le pongo un plato de postre invertido (o un ramekin, algo que aguante altas temperaturas) dentro de la olla con la mezcla, para que no se suba la leche y no se pegue la ídem al fondo de la olla. Mi abuelita ponía bolitas de piedra, pero yo no tengo.

Pasado el tiempo y cuando veamos que se ha reducido a más o menos la mitad, sacar el platito, y revolver constantemente con movimientos en línea recta de un lado de la olla al opuesto. Cuando veamos el fondo de la olla (va a parecer que sigue muy líquido, pero va a espesar más luego cuando se enfríe), retirar del fuego y trasvasijar al frasco de conserva. Dejar que se enfríe. Tapar y llevar al refrigerador antes que se lo coman a cucharadas.

Mi mamá me quiere todo esto, y la luna y el sol y el gato.

Tuesday, December 31, 2013

Este pan quedó "la raja"

Pan sexy

El último post del año se lo quiero dedicar a la marraqueta/pan batido/pan francés, porque es el pan más cool y sexy de los panes chilenos (¿¿qué otro pan tiene forma de poto??). No sólo es la reina de los panes debido a que en Chile se consume en cantidades industriales, sino que además adquiere un nombre distinto dependiendo de la región en que estemos en Chile, a diferencia de su archi-enemiga la hallulla. Yo nunca he cachao cuál es el nombre específico que le dan en cada lugar, porque como mis papás son transplantados de la V Región a la IV Región, no teníamos una manera en particular de llamarle, lo que fuese más fácil en el momento. No sé si es en La Serena o Valpo donde le dicen pan batido o pan francés, pero en Santiago parece que siempre ha sido marraqueta. Me recuerda a nuestras estrellas favoritas, que cambian de nombre dependiendo del catálogo que estemos usando (por ejemplo, Alpha Centauri, la estrella más cercana, tiene 33 identificadores distintos!), lo que podría causar cierta confusión entre la comunidad si es que no somos cuidadosos con nuestras bases de datos. Por lo menos en Chile todos entendemos a qué se refieren otros cuando no llamamos a nuestro querido pan por el nombre local y espero que nunca le vendan una hallulla en vez de una marraqueta cuando pida "un pan batío" en Santiago.

¿Cuántos panes hay acá? ¿4?¿8?¿y cuántas marraquetas?Argh!!! Brain f**k!

Además, cuando te mandaban a comprar siempre había que especificar a qué se refería la mamá cuando nos decía "tráete un pan". ¿Era una marraqueta entera? ¿dos potos es un pan?¿cada poto es un pan por separado? Bueno, para efectos prácticos acá le llamaremos un pan, o una unidad, a un poto, porque cada uno se forma a partir de un ovillo de ~100 gr. Pero parece que "una marraqueta" es dos de estos pegados.

Quedó la raja!

Esta receta es una mezcla que hice entre dos recetas que vi en internet. La lista y proporción de ingredientes la copié del blog Cocina Chilena que lo escribe una señora que le pega harto al cocineo, literalmente;  mientras que la metodología la saqué de la receta de Maquipan, claro que un poco más artesa, porque aunque por más quisiera, no tengo un horno con inyección de vapor en la casa (por ahora mua-jajaja [se soba las manos con mirada maligna]). En todo caso, con el ya bien sabido hack de poner un recipiente con agua hirviendo en el horno, se forma una corteza bastante decente en el pan. 

Amase con movimientos envolventes o si no le van a pegar en la casa


Por último, un par de advertencias: hay que amasar HARTO. No deje que la paja flojera le gane. Segundo, el pan no va a quedar como el que uno compra en la panadería, por lo mismo del horno con inyección de vapor (y los "mejoradores" que le echan al pan en las panaderías), pero para los que no estamos viviendo en nuestra patria, se acerca bastante al resultado al que estamos acostumbrados, sobre todo si se come al tiro saliendo del horno.

Tostaítas pal desayuno


Ya, sin más preámbulos, acá va la receta.

Marraquetas

adaptada de Cocina Chilena y Maquipán
Para 8 unidades


15 ml (3 cdas.) de agua a temperatura ambiente
1 sobre de levadura instantánea de 7 gr (como 2 cdtas. aprox)
1/4 cdta. de azúcar
500 gr de harina, idealmente de panadería, o harina de fuerza (es harina con más gluten que la normal)
2 cdtas. de sal de mesa
300 ml de agua a temperatura ambiente
1/2 cda. de miel (o extracto de malta, el sabor de la miel no se siente por siaca, pero se puede omitir... es para mejorar el sabor y para dar humedad al pan)

En un jarrito mezclamos los 15 ml de agua con la levadura y el azúcar,  y dejamos reposar unos 10-15 minutos, que se disuelva y empiece a espumar un poco.

En un bowl grande, mezclar la harina con la sal. En un jarro, mezclar los 300 ml de agua con la miel.
Juntar ahora todo: la harina, levadura y agua, y mezclar con batidora a velocidad baja (o a mano con cuchara de palo). Puede que necesite más o menos agua así vaya echándole el agua de a poco, hasta obtener la consistencia deseada. Una vez que todo se vea mas o menos junto, amasar a velocidad media baja (2 en la KitchenAid) por 10 minutos (o a mano por 20 minutos), hasta que quede bien lisa, esponjosa y homogénea. Va a ser un poco pegajosa, pero no se debería pegar a las manos como chicle, sino como plasticina, cosa que se pueda ovillar sin necesidad de enharinar el mesón. Si se amasa a mano: no se debe amasar arrastrando la masa como en el pan amasado, sino más bien doblando y aplastando la masa.

Engrasar una lata. 

Sin dejar reposar la masa, cortamos 8 bollos de 100 gr aprox. En una superficie sin harina, ovillar de a dos bollos (ver este video) y juntarlos, aplastando un poquito uno contra otro. Darle una pequeña amasada de manera perpendicular a la dirección en que los bollos están pegados, cosa que queden un poco oblongos. Poner los pares de bollos pegados bien espaciados en la lata engrasada con aceite vegetal. Pincelar los pares bien con aceite vegetal, cubrir con papel film y dejar reposar unos 40 mintuos en un lugar tibio (28-30ºC), no van a doblar su tamaño, pero se van a inflar su resto.

Pasado el tiempo de reposo, aplastar el medio de cada par con el mango de una cuchara de palo engrasado, dándole la forma característica a la marraqueta, y poner sobre una lata forrada con papel siliconado, o parchment paper. Se debe aplastar hasta el fondo más o menos 1/3 de cada superficie de bollo, porque si no las dos "nalgas" se van a pegar entre sí cuando suban. Cubrir con papel film y dejar doblar su tamaño, unos 60-80 minutos a 28-30ºC.

Precalentar el horno a 215ºC (420ºF) junto con una sartén de fierro forjado en la parte más abajo del horno (o cualquier recipiente que soporte grandes cambios de el calor, ojalá una olla bien pesada de acero que pueda ir al horno, o algo de metal, NO USE VIDRIO y probablemente tampoco pailas de greda, porque pueden explotar al contacto con el agua después), por lo menos unos 20 minutos antes que se termine el tiempo de leudado del pan. Hervir 1/2 lt de agua. 

Justo antes de poner el pan al horno, póngase unos mitones de cocina, y rápidamente eche el agua hirviendo a la sartén caliente, con cuidado (recuerde que está hirviendo y el vapor que saldrá está a 100ºC!), trate de no acercar la cara al horno. Hay que meter el pan al horno y cerrarlo antes que se escape todo el vapor, así que tenga su bandeja de pan a mano.

Hornear por 15 minutos. Retire el recipiente con agua hirviendo del horno y hornee el pan por 5 minutos más.

Retire del horno y déjelo enfriar un poco sobre rejillas, para que no se moje con el vaporssss. Disfrutar con una buena palta o simplemente con mantequilla. 

El aceitito ayuda en la formación de la corteza más ye yika que a todos nos gusta

PS. Sí, en este post escribí "poto" varias veces. Podría haber sido peor. Ah por siaca, en Chile le decimos "poto" al trasero.

Wednesday, December 25, 2013

Feliz 25! de lo que sea que celebre...

Stollen Newtoniano

Ayer casi que tuvimos a la ONU de invitados a la cena de Nochebuena. Como muchos de los gringos se iban a visitar a sus familias estas fiestas, nosotros decidimos hacer una celebración para los que no viajaron a sus respectivos países, así que terminamos con una buena mezcla de culturas que resultó bastante entretenida. Quizás algo tuvo  que ver la razón 1:1 de botellas de alcohol vs. personas que teníamos en la casa.

Les conté que el Matias me regaló un trípode para tomar fotos amazing como ésta?


Hoy es 25 de Diciembre, y con un poco de caña les cuento que además de ser el cumpleaños falso de Jesús, es también el cumpleaños de alguien que quizás sea uno de los científicos más importantes de la historia de la humanidad, me refiero a Sir Isaac Newton, padre de la física clásica. De éste tipo sí que podemos estar seguros que nació el día 25 de Diciembre, by the way.

Y les conté también que secuestré el lente bakán de mi papá para tomar fotos awesome como ésta?

Y para celebrar Newtonmas (siempre es bueno tener una excusa para celebrar), los dejo con una receta del famoso pan de pascua alemán, el Stollen. Esta receta es una mezcla de recetas que vi en internet, pero principalmente de la receta de Emilio Romani. Gracias a mi asistente personal, los dejo con la traducción al español castellano.

La masa descansando

Si quieren leer un poco más sobre Sir Isaac Newton, los dejo con este link a Conexión Causal donde le dedicaron el post Navideño.


Stollen de Navidad

Adaptado de la receta de Emilio Romani
para un stollen de unos 30 cm de largo

500 gr de harina
14 gr de levadura instantánea seca
80 gr de azúcar
1/2 cdta. de sal de mesa
150 ml de leche
150 gr de mantequilla sin sal blanda
1 huevo
240 gr de pasas (puede ser mitad rubias y mitad de las otras)
50 gr de naranjas confitadas
50 gr de limón confitado
100 gr de almendras peladas y picadas o en láminas
1 cda. de ron
2 cdtas. de extracto de vainilla
1/2 cdta. de extracto de almendras (uno bueno sí, si no, guacatela... se puede reemplazar por una cda. de amaretto)
1 cda. de jugo de limón
1/4 cdta. de nuez moscada
1/4 cdta. de cardamomo molido
80 gr. de mantequilla derretida
Azúcar flor para espolvorear (igual se usa harto, como 1 taza)

En un bowl mezclar la harina, levadura, sal y azúcar y revolver bien. Agregar la leche, mantequilla y huevo. Amasar a mano o en máquina a velocidad baja hasta que la masa se vea homogénea, unos 7 minutos. Es bastante dura y un poco pegajosa. Dejar reposar un rato (unos 10 minutos).

Picar bien fino la fruta confitada, y ponerla en un bowl. Agregarle las pasas, las almendras, ron, vainilla, extracto de almendras, jugo de limón, especias y revolver bien.

Una vez descansada un poco la masa, estirarla en un rectángulo de unos 30x25 cm y en el medio, verter la mezcla de frutas. Amasar todo junto hasta que la fruta esté distribuida uniformemente entre la masa. Poner en un bowl, cubrir con papel film y dejar que suba en un lugar tibio un par de horas, hasta que doble su tamaño.

Pasado el tiempo de leudado, darle forma al Stollen de la siguiente manera. Con las manos, partir aplastando la masa en forma de un rectángulo de unos 30 cm de largo (o del largo de su molde de stollen, si tiene uno). Usando un uslero, hacer una hendidura en medio una mitad de la masa, a lo largo. Doblar la mitad sin hendidura sobre la otra, dejando un borde sin cubrir. 

Sacar todas las pasas que se vean sobresaliendo de la masa, para que no se quemen durante el horneado. Éstas se meten luego dentro del doblez del stollen. Poner el Stollen sobre una lata forrada en parchment paper, o papel mantequilla.

Si tiene un molde para Stollen, enmantequillarlo y cubrir la masa con él. Leudar unos 45 minutos más en un lugar tibio. 

Precalentar el horno a 180ºC. Llevar el Stollen al horno por unos 45-60 minutos (a mí me tomó 60), depende del horno, pero tiene que sonar hueco si es que se golpea la base (igual que un pan). Si usa molde, sacarle el molde cuando queden unos 15 minutos de horneado, para que se termine de dorar bien.

Fuera del horno, y mientras esté caliente, se pincela con la mantequilla derretida. Puede que no se necesite toda, pero se tiene que ver bien mojado. Espolvorear con abundante azúcar flor, hasta que no se absorba más, la idea es que queda una capa de la mezcla azúcar-mantequilla. Cubrir inmediatamente con papel aluminio y dejar enfriar envuelto en un paño. Una vez frío, yo lo guardé dentro de una bolsa de plástico en un lugar fresco para que no se secara. Al servir, espolvorear con más azúcar flor.

Según los alemanes, el Stollen se debe hacer un par de semanas antes de comer, para que los sabores se mezclen bien. Nosotros lo comimos 2 días después de haberlo hecho y ya estaba fucking amazing...

Este tip de sacarle las pasas que quedan saliendo pa fuera me gustó.

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