Saturday, May 18, 2013

La torta "good ol' buddy"

Estoy de vuelta en mi madre tierra, la que me vio crecer, por un par de días antes de partir a observar. Acá en la IV Región hace como mil años que no llueve, es la peor sequía en 100 años y justo el día que llegué decidió ponerse a llorar, la perla. Fue un buen recibimiento, porque como toda norteña me encanta ver llover, y cuando chica no hallaba la hora de poder usar un paraguas, era como de gente grande. Lo mejor es que llovió y nevó también en el cerro, lo que significó que mi colaborador que ya estaba observando desde el Miércoles tuvo un día de descanso obligado y yo también, porque no tuve hoy que ponerme a generar velocidades radiales como loca. Último día de verdadero descanso antes de subir a observar mañana.



La Good ol' buddy me trae recuerdos de la infancia

Hoy día le hice una tortita a mis papás que están de aniversario el Miércoles. Llevan 31 años aguantándose, así que creo que se merecen una torta por lo menos de parte de sus hijos. Mi hermanito me estuvo ayudando a tomar las fotos del proceso y hacía "críticas constructivas" de mis decoraciones ("pero mira esa cuestión parece un mojón", o "ahhh, ya la cagaste"), así que fue un trabajo entre los dos. Igual me dio una buena idea de usar corazones de papel mantequilla como stencil, porque acá no tengo mis implementos de decoración de tortas que tengo en mi casa, así que hay que usar la imaginación y el ingenio para que quede bonita.

Decoración hecha con una manga improvisada de bolsa ziploc y cacao en polvo

Esta receta era la receta de mi abuela María, y era la que siempre se hacía en mi casa para los cumpleaños. No sé si pasa en todas las familias, pero en mi casa siempre alguien salía con la pregunta "y qué torta quieren pal cumpleaños?", no sé para qué, si después de un pequeño debate siempre la respuesta era la misma : "la good ol' buddy torta de bizcocho, crema mocca con manjar y mermelada". He aquí la receta. Le hice una pequeña modificación eso sí, porque usé la receta de Moon para el bizcocho. El otro día la probé haciendo una tres leches y quedó friggin' awesome, así que es mi nueva receta de cabecera para hacer bizcochos.

Quedó curaora... ay hombre!


Torta de la abuela María, o "la good ol' buddy"
para una torta de 22 cm de diámetro y unos 8 cm de alto

Para el bizcocho

5 huevos separados
1/2 taza de azúcar
1/2 taza de harina
1/2 taza de maicena
1 cdta. de polvos de hornear 
3 cdas de agua

Enmantequillar un molde de 22 cm, ponerle un círculo de papel mantequilla o parchment paper en el fondo si es posible, y enmantequillarlo también (no hay nada peor que un bizcocho pegoteado). Precalentar el horno a 190ºC o 375ºF.

En un bowl mediano cernir la harina, la maicena y los polvos. Mezclar bien con un batidor de globo y reservar.

En un bowl grande batir las claras a nieve, hasta que se formen "soft peaks". Agregar en forma de lluvia el azúcar y batir hasta que se forme un merengue brillante. Agregar de a una las yemas y batir bien después de cada adición. 

Agregar la harina alternadamente con el agua en tres tandas, e incorporarlo a los huevos de manera envolvente y suave con el batidor de globo (a mi me resulta mejor con el batidor de globo para que no queden grumos de harina). Cerciorarse bien de que no queden grumos de harina sin mezclar.

Volcar la mezcla al molde y llevar al horno por unos 25-30 minutos, hasta que un palito enterrado en el centro salga limpio.

Rellenando la torta media tibia aún (ud. no lo haga, pero yo no tenía mucho tiempo)

Para la Crema mocca

250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
3 tazas de azúcar flor cernida aprox. (depende de qué tan dulce y dura quieran la crema)
Jugo de 1 limón
1 yema de huevo
2 cdas. colmadas de café instantáneo
3 cdas. de agua hirviendo aprox

Disolver el café en el agua hirviendo, y reservar.
En un bowl grande batir la mantequilla con batidora hasta que esté cremosa. Agregar 1 taza de azúcar y batir hasta que esté bien incorporada. Agregar la yema, batir bien y luego agregar el jugo de limón. Agregar el azúcar de a cucharadas, siempre batiendo, una taza más. Añadir el café y batir. Si está muy aguado o si le falta dulzor, agregar más azúcar y batir hasta que tenga la consistencia deseada.

Para el armado de la torta

1/2 tarro de manjar
Mermelada del sabor que quieran (yo usé de frutilla ahora, de damasco también queda muy rica)
1 1/4 taza de jugo de naranja
1/3 taza de licor (yo usé ron ahora, pero puede ser pisco, o cognac, etc)
cacao en polvo.

Mezclar el jugo con el licor. Esto va a ser el remojo.

Cortar el bizcocho en 3. Poner el primer disco en el plato que usaremos para rellenar, luego vamos a mover la torta a un plato más bonito. Remojar con 1/3 del jugo de remojo usando una cuchara (A nosotros nos gustan las tortas bien mojadas, puede que suene como harto, pero así es como lo hemos hecho siempre). Embetunar el bizcocho con una buena capa de manjar. Cubir con el segundo disco. Remojar y rellenar con la mermelada, unas buenas cucharadas. Cubrir con el último disco y remojar. 

Concentrada tratando de que quedara pareja

Cubrir toda la torta con la crema mocca, reservando un poco para decorar. Mover la torta al plato de presentación, con mucho cuidado y ojalá una espátula bien grande. Terminar de decorar ahí con la crema y/o cacao en polvo, o el resto del manjar que quedó.


La good ol' buddy nunca defrauda...

Nota: cuando éramos más de 4, mi mamá (o yo a veces, cuando ya era más grande) hacía dos bizcochos de 30 cm (yo creo que con esta misma receta alcanza para 1 bizcocho más ancho, habría que cambiar un poco el tiempo de horneado… unos 20 minutos y revisar con el palito) y cada uno lo cortaba por la mitad. Rellenábamos manjar-mermelada-manjar y hacíamos el doble de crema moca, manjar, y remojo.

Los dejo con una foto de la gata de mis papás. Es super pesá, pero súper fotogénica.

La Makai tomando el sol


Sunday, May 5, 2013

Lasagna desde cero y helado de canela, post día de caña

Ayer vimos Breakfast at Tiffany's en la tarde, pasando la caña de los carretes de la noche anterior. Qué rico es tener un día de relajo, comer sobras de la cena de ayer y ver una película vieja acurrucados en el sillón! Nos cuesta un poco entender estas pelis de repente, porque el acento de los gringos en esa época era diferente al de hoy, y como que hablaban más rápido, y/o modulaban menos. De hecho, hay un sketch de SNL donde se ríen de esto mismo, así que no me siento tan mal de no entender a veces las pelis viejas. En todo caso, lo más choro de la película era el gato y a ese no había que entenderle.

Lo mejor es que alcanza para llevar de almuerzo mañana

Hoy día ya era día de hacer cosas, así que aproveché para meterme de lleno en la cocina. La echo de menos los días de semana en los que casi no cocinamos, o hacemos ensaladitas o algo rápido para el día siguiente, y para qué decir cuando me voy a observar. Me fui con tutti no más, preparé una lasagna, todo desde cero, incluyendo los fideos. La receta es mi adaptación de la receta que salía en las cajas de lasagna Carozzi (creo que todavía sale), y era la que siempre hacíamos en la casa de mis papás, así que la hago sin recetario.

Este mes el desafío de bloggeros chilenos es hacer helados y postres de leche. El otro día me puse a hacer el helado de canela de The perfect scoop pensando en presentarlo como este desafío, pero la verdad es que no tiene mucho de chilensis. Como quedó güeno, lo publico igual. Lo hice con canela que me trajo el Matias de Chile, porque la canela que venden acá no tiene ná que ver con la de Chile. El helado quedó como la leche de la leche nevada que hace mi mamá, así que yo le cambiaría el nombre a "helado de leche nevada", si es que le agregamos un poco de merengue encima. Yo decidí usarlo hoy para acompañar un plantain que tenía madurando afuera del refri. El plantain lo hago con canela en polvo generalmente, así omití este paso ya que el helado es bien caneloso. Le sigo debiendo entonces una receta al buscador, pero mejor porque tengo una excusa para seguir investigando.

A match made in heaven

Lasagna
para 6 personas, o una budinera de 30x25 cm

Para los fideos
100 gr de harina
100 gr de semolina
2 huevos
1 cda. de aceite

Para la salsa blanca
3 cdas. de mantequilla
2 cdas. de harina
2 1/2 tazas de leche
1/2 cebolla
5 granos de pimienta entera
2 hojas de laurel
nuez moscada
sal

Para la salsa de tomate
2 cdas. de aceite de oliva
1/2 cebolla cortada en cubitos
1 diente de ajo machacado
1 puñado de porcinis secos
agua hervida
sal
pimienta
orégano
3 tazas de tomates colados (yo usé casi una caja entera de Pomi que venden acá, en Chile he visto que venden colado de tomates en el Jumbo, envasado en una botella grande... no es salsa ni es concentrado, son tomates crudos pasados por cedazo)
2 hojas de laurel
1 palito chico de canela

Además
Una olla grande llena con agua hirviendo y sal
Un bowl grande con agua bien helada
unas 3 tazas de queso parmesano rallado

Primero hacemos la masa de los fideos. En un bowl juntamos las dos harinas, hacemos un volcán. En el centro se echan los huevos y el aceite. Se revuelve con un tenedor, incorporando la harina desde afuera hacia adentro. Cuando se forme una especie de masa, seguir con las manos. Volcar la masa en una tabla levemente enharinada y amasar como amasa un gato por algunos minutos, hasta que la masa esté homogénea y lisa. Envolver en papel film y dejar reposar en el refri por lo menos media hora.

Remojar los porcinis en un poco de agua hervida caliente, y reservamos para la salsa de tomates.

Ahora podemos hacer la salsa blanca. Calentar en una olla o en el microondas la leche con la cebolla, pimienta, y laurel, hasta que suelte el hervor. Retirar del fuego y dejar reposar algunos minutos, tapada.
En otra olla mediana, derretimos la mantequilla. Cuando esté toda derretida, se agrega la harina, sin dejar de revolver. Debe quedar una especie de masa viscosa pero no súper seca. Se cuece esta masa unos 3 minutos y se deja enfriar unos 5. Colar la leche, y a fuego medio bajo, agregar de a poco a la mezcla de harina con mantequilla, revolviendo enérgicamente con un batidor de globo, para que no se formen grumos. Dejar que hierva, sin parar de revolver, hasta que tome la consistencia deseada y no sepa a harina cruda. Retirar del fuego y aliñar con sal y nuez moscada a gusto. Tapar y reservar.

Para la salsa de tomates. En un sartén, calentamos el aceite con el ajo a fuego medio para perfumar el aceite. Cuando empiece a sonar "tssss", rápidamente le echamos la cebolla para evitar que se queme el ajo. Freímos la cebolla hasta que esté media transparente, aliñando por mientras con sal, pimienta y orégano a gusto. Agregar los pocinis y reservar el agua del remojo. Freir un par de minutos más, y le agregamos los tomates. Agregar el laurel y la canela. Corregir la sal y la pimienta, y cocinar a fuego medio hasta que suelte el hervor. Si está muy espeso, le agregamos el agua de los porcinis (o agua caliente). Tapar y reservar.


No es que le haga propaganda a Pomi, pero pucha que son ricos los strained tomatoes!


Ponemos a hervir agua con sal en nuestra olla grande. Calentar el horno a 190ºC o 375ºF

Hacer los fideos con la máquina de pastas. Partimos estirando la mitad de la masa en el setting más ancho, 1 o 2. Luego vamos subiendo a 4 y terminamos en 7 (en mi máquina por lo menos). La masa se va diviendo en pedazos a medida que estiramos para no terminar con una masa del porte de una sábana. Se debe ir enharinando bien para que no se pegue a la máquina. Cortar la masa del tamaño deseado y dejar en una lata.

Cuando tengamos las lasagnas listas, se tiran al agua hirviendo, sin sobrecargar la olla. Se puede ir haciendo de a poco. Se hierven 3 minutos y se sacan con una espumadera hacia el bowl con agua fría, para cortar la cocción. Se van sacando del bowl cuando estén frías y se dejan sobre otra lata estiradas.

Esos swirls de sala de tomates con salsa blanca, más ye yiko!

Una vez cocidas todas las lasagnas, enmantequillamos una budinera. Esta lasagna yo la hago de 4 capas de fideos generalmente: 3 de ellas con salsa de tomate y las 4 con salsa blanca y queso, para que vayan calculando cuánto echarle a cada capa. Ponemos una capa delgada de salsa de tomate en el fondo. Luego empezamos con una capa de fideos, traslapando un poco las lasagnas. Poner una capa de salsa de tomate, luego unas dos cucharonadas de salsa blanca, esparciendo bien. Cubrimos con queso rallado, que va a actuar de pegamento entre las capas. Cubrir con fideos y volvemos con las capas: tomate, salsa blanca, queso, fideos, tomate, blanca, queso, fideos. La última capa sólo tiene salsa blanca y se espolvorea con harto queso. Póngale wendy no más.

Llevar al horno unos 30 minutos, hasta que el queso de la capa superior esté derretido y medio dorándose, y la lasagna en general esté burbujeante. Retirar del horno y dejar enfríar un poco para que sea más fácil desmoldar los trozos.


Helado de canela con plantains salteados

Para el helado
de The Perfect Scoop de David Lebovitz
2 tazas de crema espesa
1 taza de leche
1 taza de azúcar
1 pizca de sal
1 paquete de canela chilena (15 gr) entera
5 yemas de huevo

Para los plantains
1 plantain (no sé cual es el nombre en castellano la verdad, pero son esos plátanos verdes que comen en las zonas tropicales de Sudamérica y América central... en serio, no sale el artículo de wikipedia en castellano, wtf) bien maduro, que se vea negro y parezca podrido.
1 cdta. de mantequilla
1 pizca de sal
1 cda. de azúcar rubia
1 cda. de ron

El día anterior a comer el helado:

Poner el bote de su máquina de helado en el freezer si es que es del tipo que uno tiene que congelar en el refri.

En una olla mezclar la leche, 1 taza de crema con el azúcar, sal, y la canela. Poner a calentar hasta que se disuelva todo el azúcar (no es necesario que hierva). Cubrir y dejar reposar 1 hora.

En un bowl grande, poner la otra taza de crema y sobre éste bowl poner un cedazo.

En un bowl, batir ligeramente las yemas. Entibiar la mezcla de leche nuevamente, y luego sacar la canela con una espumadera. Agregar en un hilo esta mezcla a las yemas, revolviendo enérgicamente. Devolver toda esta mezcla a la olla y llevar a fuego lento hasta que espese. Tiene que pasar el test de la cuchara de palo (meter la cuchara de palo, y en la parte de atrás, remover una línea con la yema del dedo. Si se forma un surco de crema, quiere decir que está listo). Alternativamente, usando un termómetro de repostería, calentar la crema hasta que alcance unos 75ºC (no tiene que sobrepasar los 85ºC o si no se corta), sin dejar de revolver. Igual yo encuentro útil aprender a hacerlo sin termómetro, en caso de encontrarse uno sin el utensilio (por ejemplo si decide hacer helado en un camping, o en el fin del mundo, o en la casa de algún amigo).

Alcanzado el punto deseado, añadir al bowl con la crema+cedazo (hay que colar los trozos de huevo que se cocieron independientemente, o típico esas partes de clara que se quedaron pegadas a las yemas,  los pedazos de canela más chicos, etc.). Revolver todo con un batidor de globo (puede ser sobre un baño maría inverso si es que se quiere enfríar más rápido). Llevar al refri tapado con plástico durante por lo menos 8 horas.

Unas 2 horas antes, el día que se va a comer el helado, congele (churnee? no sé cuál es la traducción!) el helado con la mezcla de acuerdo a las instrucciones del fabricante de su máquina de helado. Transfiéralo a un tupperware y lleve al congelador 1 o 2 horas para que se afirme un poco.

Este helado me recordó a la Lucy, el sorbete de canela era su favorito.

Pele el plantain y córtelo en rodajas anchas en un ángulo. Derrita la mantequilla a fuego medio en una sartén, espolvoree el azúcar y sal y agregue el plantain. Saltearlo unos 2 minutos por lado, cuidando que el azúcar no se queme. Agregue el ron, con cuidado porque pueden salir llamas. Déjelo un minuto más y retire del fuego. 

Disponer en 2 bowls de postre. Agregar encima una bola de helado de canela.


Saturday, April 27, 2013

Muchos Mangos, and all that Jazz!

He andado un poco alejada del mundo bloggero porque tuvo a varios amigos de visita estas semanas, aprovecharon de venir para el Cherry Blossom Festival en Washington DC. Lamentablemente para nosotros, que teníamos que trabajar durante la semana, no pudimos ir a ver los blossoms... será para el año que viene. En todo caso, los árboles de cherries (que a todo esto, no son de los árboles que tienen frutas que se coman) del campus de la Carnegie acá igual eran un espectáculo para deleitarse todos los días, viendo cómo los árboles no demoran nada en cambiar de color y de que le salgan las primeras hojas verdes.

Turista sacándole fotos a las Magnolias en Central Park (foto por Matias Mora)

Una de nuestras visitas ilustres fue mi mejor amiga de la vida, la Claudia, con la que nos fuimos el finde pasado a pasear a la ciudad que nunca duerme, aunque después nos dimos cuenta que igual duermen los día Domingos. Yo aproveché de sacarme de encima todas las curiosidades culianrias Neoyorkinas y probamos de todo. Nos quedamos en un hotel muy bueno en el Midtown, muy cerca del Central Park, de Fifth Avenue, de Times Square, del edificio Chrysler, Rockefeller Center, etc. Muy buena ubicación, así que les dejamos como dato de que a veces el hotel tiene ofertas especiales bastante baratas que uno puede agarrar. Lo mejor es que queda al lado de una tienda de bagels, Ess-a-bagels, y de un café bien profesional, DeMarco's, donde ellos mismos tuestan su propio café en Long Island, y donde a uno le hacen Latte Art incluso en los vasos de papel para llevar. Además hay un bar muy bueno, The National, que nos salvó la noche el Domingo, cuando salimos tarde de ver Chicago en Broadway (buenísimo BTW) y era el único lugar abierto sirviendo comida a las 10 PM, con música en vivo!

No queremos comer queso crema ever again

Yo creo que estuve volviendo locos al Matias y la Claudia diciéndoles toda la semana que teníamos que probar los NY bagels, así que ubicamos la bagelería más cercana para que no los siguiera hueviando molestando. Los bagels de Ess-a-bagels estaban ricos, fresquitos y los hierven, no son hechos al vapor como algunas grandes bagelerías, sino que son bien artesa. Es del tipo de local en que el cajero te ladra y da susto pagarle con tarjeta o equivocarse con los billetes, nos recordó al Soup Nazi de Seinfeld. 

Hipster coffee en Williamsburg... con las tazas para hacer drip coffee que están muy de moda

Luego de quedar chatos comiendo bagels, a los que se fueron al chancho echándole queso crema, nos fuimos a Brooklyn. Unos amigos que viven en Queens nos llevaron a pasear a Williamsburg en un barquito. Williamsburg es la Meca del hipsterío, los tipos todos compiten por quien usa la ropa y los accesorios más estrafalarios. Está lleno de tiendas de ropa "vintage" (leáse usada), de restaurantes, de tiendas de vinilos, y de cafés. El Rodrigo nos llevó a su café favorito, el Blue Bottle Coffee, donde ellos mismos tuestan su café y los baristas se esfuerzan por hacer una buena taza de café, con la espuma correcta si es que uno pide un capuccino o un latte, con el dibujito correspondiente y todo. Y lo sirven en taza de verdad, no de papel como en el Starbucks.


Un capuccino tan lindo que me dio lata tomarlo

Williamsburg es bien entretenido, es bien parecido al barrio de Height-Ashbury en San Francisco, pero con hippies contemporáneos. Los fines de semana hacen una feria al lado del muelle, los Sábados es una feria culinaria, y el Domingo es una feria de las pulgas. Nosotros justo fuimos el Sábado, así que probamos mil cosas raras que vendían. Yo me comí un hot-dog inspirado en sabores asiáticos, con kimchi, el Matias encontró muchas opciones vegetarianas, la Claudia se comió unas especies de tortillas de queso. El mercadito era como una fiesta de comida, y estaba lleno de gente joven, de familias con hijos chicos, etc. Muy ecléctico, barato y recomendable para cualquiera.


No me importaría que me llamaran hipster si pudiera vivir en Williamsburg

Luego de Williamsburg, nos fuimos en barco hasta el puente de Brooklyn para cruzar hacia Manhattan. Ahí nos despedimos de nuestros amigos y nos fuimos a recorrer el barrio Chino y Little Italy. El Matías quería comer pizza así que decidimos ir a Lombardi's, la pizzería más antigua en U.S.A. No tienen mucha variedad en el menú, pero la Margherita que nos comimos pucha que estaba güena, y se nota que lo hacen en un horno de verdad porque adentro nos asamos de calor mientras esperabamos la pizza.

Little Italy es bakán, está lleno de pequeños restaurantes y da lo mismo al que uno entre, siempre lo reciben muy amablemente, bien italiano todo. Luego de la pizza yo quería probar los famosos cannoli, así que pasamos a una pastelería a comprar un par. Muy ricos, pero no hay que comerlos cuando uno está lleno, son bien pesados.

Me puedo traer a little Italy a DC, plz?


Otro lugar donde comimos fue Isabella's, donde nos comimos el famoso brunch del día Domingo. Estaba rico, pero no sé, como que los brunch en USA me decepcionaron un poco, siempre espero un plato con más variedad de cosas (como un plato de fruta con yogurt) aparte de los huevos y las papas. Las mimosas estaban buenas, una excelente excusa para empezar a copetearse desde temprano. 

También fuimos una noche al McGee's, que es el bar en el que los escritores de How I met your mother se inspiraron para crear el bar que sale en la serie. Este bar es choro, no estaba lleno de gente (y eso que está a una cuadra de Times Square), y no era para nada caro. Nos tomamos unas buenas chelas sentados en un booth siendo awesome.

Y para finalizar, literalmente, porque después de eso partimos en taxi a la Penn Station a tomar el tren de vuelta a Princeton donde dejamos el auto, encontramos una Magnolia Bakery, famosa porque las protagonistas de Sex & the City se comían unos cupcakes ahí. Pedí de vainilla y red velvet... el veredicto fue "meh" no más, nada del otro mundo. 

En general, NY nos pareció un buen lugar para ir de paseo. Hay ene cosas que hacer, uno no se aburre. Hay que ir con plata eso sí, porque es harto caro. Y si van, TIENEN que ver un musical, incluso si los musicales en la tele aburren un poco, en vivo es ooootra cooooosa. Ah, y cuidado con los estafadores de turistas, que como en toda ciudad grande, están siempre al acecho.

Williamsburg, The National, Isabellas y Magnolia bakery. Volvimos rodando a DC

De vuelta al mundo real y perfecto de DC, recibí un mensaje de mi amiga mexicana Hanika, diciéndome que TENIA que probar unos mangos Ataulfos que estaban vendiendo en el Wholefoods (cuyo slogan de la temporada es "Muchos Magos" léase con acento gringou: "Muchous Mengous"). En Chile nunca me animé a comprar mangos porque son caros y exóticos, pero acá como TODAS las frutas son caras, un mango en verdad está dentro de la media en cuanto a precios. Así que el otro día partí al súper y me traje 6 mangos para preparar una torta de merengue con mango, con unas claras que me sobraron haciendo helados un par de semanas atrás. La torta quedó espectacular, una buena alternativa más sabrosona que la lúcuma para el verano que se nos viene encima. La receta la adapté de la torta de lúcuma de Pilar. Los merengues quedaron stellar.

Mangoneando


Torta de merengue-mango
levemente adaptada de En mi cocina hoy
para una torta de 22 cm

Para los discos de merengue (generalmente yo los hago el día antes de rellenar y armar la torta):
180 gr de claras (equivale como a 6 claras)
1 taza + 5 cdas. de azúcar granulada
1 pizca de sal

Para la crema:
400 gr de puré de mango bien maduro (pelar unos 4 mangos y procesar con una mini pimer o la juguera). Los mangos maduros se eligen como los duraznos básicamente. Tienen que estar olorosos, amarillitos y blandos, pero no súper blandos.
3 tazas de crema para batir bien helada
3 cdas. de azúcar granulad

1 mango cortado en rodajas para decorar


Cubrir dos latas de horno con papel mantequilla o parchment paper. Dibujar 2 círculos de 20 o 22 cm de diámetro en cada trozo de papel y ponerlo al revés (que el grafito quede mirando para abajo). Al final nos van a salir 4 discos de merengue.

Precalentar el horno a 100ºC o 200ºF. 

Para el merengue se baten las claras junto con la pizca de sal a velocidad media. Cuando estén montadas y se formen picos suaves pero firmes (que no queden lacios), se espolvorea el azúcar mientras seguimos batiendo a velocidad media. Seguir batiendo a velocidad alta hasta que todo el azúcar esté disuelto y el merengue esté brillante y sedoso, como 8 a 10 minutos (es HARTO rato).

Esparcir el merengue en las latas preparadas siguiendo los círculos dibujados. Esto se puede hacer con una manga o con la ayuda de una espátula. Al final queda como de 1 cm de espesor.

Llevar los círculos al horno por 1 hr y media, o hasta que al tocarlos estén secos al tacto. Dejarlos que se enfríen dentro del horno. Se pueden guardar en una bolsa ziploc después para que no se humedezcan, sin despegar del papel.

Muchos Mangos!

Para la crema, ponemos el bowl y el batidor de globo en el freezer un rato para que estén helados. Ponemos a batir la crema a velocidad alta. Cuando haya subido un poco de volúmen y se vea espesa, espolvoreamos el azúcar sin dejar de batir, hasta que tenga la consistencia de crema chantilly. Agregar el puré de mangos y batir a velocidad alta sólo hasta que se vea incorporado todo. No batir de más.

Armamos la torta en una base giratoria si se tiene, alternando merengue con la crema, reservando crema para cubrir la torta después. Se empareja, se traslada al plato de presentación donde se termina de decorar con trozos de mango y rosetones de crema.

Llevar al freezer un par de horas o toda la noche. Sacar del freezer unos 15 minutos antes de servir para que no esté dura como palo.

Dedicada a mi mamá que no le gusta la lúcuma

Sunday, March 31, 2013

Ahhh la primavera!

Este finde estuvimos bastante ocupados, hicimos mil cosas, pero lo más entretenido fue hacer monitos de cartulina para poner los huevos de pascua que uno se come al desayuno el día de Pascua. En mi casa la Pascua siempre era un evento religioso, y creo que en la mayoría de las casas en Chile es así, porque, para qué estamos con cosas, en Chile no hay nada que celebrar en esta fecha, se viene el frío del invierno, cambian la hora y se oscurece más temprano, uno recién está partiendo el año, en Santiago hay smog, en provincia se ven invadidos por Santiaguinos cuando es Semana Santa, etc. En verdad, mejor quedarse en la casa, regaloneando y escuchando a Carl Anderson en JC Superstar.

Parecíamos niños de kinder con los dedos llenos de cola fría haciendo estos monos

Acá en cambio, la cosa es distinta, porque al revés del hemisferio Sur en esta fecha, de una semana a otra uno ve pájaros cantando, ardillas corriendo por todos lados, el día está más largo y soleado, y hay flores en todos los árboles. En cambio, en Chile la transición de invierno a primavera coincide con las Fiestas Patrias (y la mitad del país incosciente en alguna fonda o asao), no hay una fiesta dedicada al cambio de estación. Por otro lado, el invierno en Chile nunca es TAN crudo, por lo que la mayoría de la gente ni se da cuenta qué pasó entre el tiempo de bufandas y el tiempo de andar con chalas.

Rosetones de deliciousness

Aunque acá todavía no está como para chalas, se siente el cambio en el ambiente, y con ello las frutas y verduras que uno encuentra en el súper. El otro día paseando por el Wholefoods me encontré con unas mallas de Meyer lemons, que es una especie de cruza entre un limón y una naranja. Cuando estaba en Chile fantaseaba con probarlos alguna vez, porque yo por lo menos, nunca los vi en los súper o en la feria allá, y siempre en esta fecha los bloggeros alrededor del mundo (o sea acá en el Norte) publicaban sus recetas con estos limones. La verdad es que no es un sabor que bruto que distinto al limón normal, no es como llegar al Nirvana del limón, pero sí es diferente y súper fragante. Creo que a la gente le poner color a estos limones porque son el símbolo de la idea de que el invierno se está yendo y que están llegando tiempos más cálidos. De cualquier manera, el pie de limón que hice con estos limones quedó friggin' awesome y lo recomiendo altamente. Además, es una buena excusa para sacar esos sopletes del fondo de la caja de gadgets de cocina (o para comprarse uno, yo sé que todos queremos uno en algún momento de la vida) y jugar con el pirómano que llevamos dentro.

El soplete es el que le da todo el drama

Pie de limón (Meyer)
Adaptación a un receta que saqué hace como mil años de la etiqueta de leche condensada
para un pie de 30 cm

Nota: se puede usar cualquier limón, incluso de pica, sutil, amarillo normal, etc. Yo opino que cada uno le da un toque distinto al pie.

Para la masa:
1 cda. de azúcar
1 cda. de ralladura de limón
1 taza de harina
1 pizca de sal
100 gr de mantequilla fría
1 yema de huevo grande
agua bien helada

Para el relleno:
1 tarro de leche condensada
2 yemas de huevo
2 cdas. de ralladura de limón
1 cda. colmada de maicena
1/4 - 1/3 taza de jugo de limón, dependiendo de cuán ácido quieran el pie

Merengue italiano:
3 claras
3/4 taza de azúcar + 1 cda.
1/3 taza de agua

Preparar la masa. En un bowl poner el azúcar con la ralladura de limón y frotarlo para que el azúcar se impregne bien del aceite que sale de la ralladura. Agregar la harina y la sal y revolver bien con los dedos o con un batidor de globo. Incorporar la mantequilla a la harina con la ayuda de un tenedor, o un par de cuchillos o con un pastry blender (no sé como se llama en castellano), la idea es no incorporar mucho calor corporal a la preparación. Agregar la yema de huevo y revolver con un tenedor, hasta que se forme una pelota. Agregar agua fría si fuese necesario. Formar un disco, envolver en plástico y llevar al refri por 1/2 hora por lo menos.

Mientras la masa descansa, preparamos la crema. En una olla disolver el tarro de leche condensada con una medida del mismo tarro con agua. Apartar un poco de esta leche  (como 1/4 de taza) y disolver en ella la maicena. Romper las yemas en un bowl aparte, y mezclar con la ralladura de limon y con la leche + maicena. Agregar a la olla y llevar a fuego medio, revolviendo constantemente para que no se pegue ni se formen grumos. Hervir por 1 minuto y sacar del fuego. Entibiar, y cuando al meter un dedo uno no se queme, agregar el jugo de limón revolviendo sin parar con un batidor de globo. Tapar y dejar en el refri.

Poner a calentar el horno a 190ºC o 375ºF. Estirar la masa en el mesón con un uslero, siempre moviéndola para que no se pegue, o alternativamente, estirarla directamente en el molde con los dedos, la idea es que el molde se cubra entero. Pinchar bien con un tenedor toda la base y los lados y llevar al horno por unos 18-22 minutos, o hasta que se vea dorada por los bordes. Esta masa se achica bastante, así que no se asusten, pero para evitar un poco eso, es recomendable que descanse un rato también después de la estirada. Una vez cocida, dejar enfriar completamente antes de rellenar con la crema de limón.

Para el merengue, se pone a calentar el agua con 3/4 taza del azúcar, y dejar hervir hasta que quede un almíbar de pelo. Si tienen un termómetro, pónganlo en la olla y lo dejamos quieto hasta que llegue a los 110ºC o 230ºF y agregar enseguida a las claras batidas.

Mientas se hace el almíbar, batir las claras a punto de "soft peaks" o que se formen "picos lacios" por así decirlo, no sé cuál es la terminología gastronómica en castellano, pero uds. entienden (y si ud. es chilen@, no se ría, no tenemos 2 años ... jaja o sí? "uy dijo pico"). En fin, batir las claras, y cuando estén en soft peak, espolvorear la cda. de azúcar que se tenía reservada y batir hasta que todo se mezcle. Acá podemos parar si es que el almíbar no está listo. Cuando esté listo, agregar el almíbar en forma de hilo, lentamente y seguir batiendo hasta que se enfríe el merengue, como 7 minutos más.

Echar el merengue en una manga con el tip de su preferencia, y hacer rosetones grandes en círculos concéntricos (or not, whatever!). Finalmente, darle un sopleteo para que quede más bonito. Si no tiene soplete, entonces se puede poner unos minutos al horno hasta que se dore (pero que fome, mejor cómprese un soplete!).

Una slice perfecta para celebrar la llegada de la primavera

Monday, March 25, 2013

Mmmm rica rica

El mundo astronómico ha estado bien ocupado ya que han pasado dos cosas importantes estas dos semanas. En Chile se inauguró el observatorio ALMA, con Piñericosas incluido. Este observatorio, que aunque se inauguró oficialmente hace 1 semana y media atrás, ya está haciendo descubrimientos importantes, como mostrar en alta resolución, estrellas con discos de "escombros" como resultado de formación planetaria, formación estelar en galaxias a alto redshift (redshift es una medida de distancia/tiempo, alto significa que son muuuuuy viejas y que están súper lejos), y lo que yo encuentro particularmente muy choriflay es que están detectando moléculas orgánicas en el medio interestelar, o sea, moléculas que son necesarias para la vida como la conocemos... en el espacio... no es impresionante? Como bien dijo Joni Mitchel, we are stardust, we are billion year old carbon.

Antenas mirando el cielo del sur (Foto de ALMA.org)

El segundo hito esta semana que pasó fue la presentación de los resultados del satélite Planck, un telescopio que mide la radiación de fondo de microondas. Esta es la forma de luz más lejana (o más antigua) que podemos detectar después que el universo dejó de ser opaco. El físico Jorge Díaz lo explica súper bien en el blog Conexión Causal.

El cielo visto en microondas, base de la cosmología moderna (foto de ESA). Cosmología ya está way out of my league, vayan a ver el blog Conexión causal!

Nada que ver con la radiación de fondo o las antenas de radio telescopios, es este pisco sour que traigo. Sí se relaciona con la astronomía porque es la receta adaptada por mi del Pisco Sour de un operador del Magallanes, Mauricio Martínez, todo un aficionado al arte de la preparación de este tshrago tan tradicional Tchileno. Ah bueno, y ahora que lo pienso, sí tiene que ver un poco con ALMA por lo menos, porque en mi última visita a Las Camapanas, Mauricio me contó de la última moda en pisco sours, que es echarle Rica Rica, una hierba que se encuentra en el desierto de Atacama. Cuando estuve en San Pedro el año pasado compré un frasco de la semilla de esta hierba que pasó colado en la inspección acá del container de cosas que traíamos de Chile, y como Mauricio fue kind enough de invitarme a degustar dicho pisco sour en La Serena, me vi en la obligación de intentar reproducir el brevaje acá en la casa. Además con esto estoy cooperando en el desafío de este mes del blog de recetas chilenas.

Quedaron cabezones

El sábado pasado cambiaron la hora aca en USA y ahora se oscurece relativamente tarde, lo que hace que los pájaros canten y la gente salga a pasear a pesar del frío y yo pueda tomar fotos hasta bien tarde. Los rayos del sol tienen un efecto tan evidente en los seres de este planeta que es imposible imaginarse la vida sin él.

Para acompañar el pisco sour y alimentarnos un poco, los dejo también con la receta del pie de espinaca que me enseñó mi mamá. Es tan buena que le gusta hasta a los niños, true story, y la receta de la flaky pie dough de Smitten está mortal.

Te guSta el piSco?

Pisco Sour con Rica Rica
adaptada de la receta de Mauricio Martínez
para 2 pisco sour

2 limones sutiles o 4 limones de pica (los sutiles son un poco más grandes), o 2 limas de esas que venden por acá por the US of A
2 cdas. de azúcar (o al gusto en realidad, pero yo encontré con 2 anduvimos bien) granulada
2 x 3/4 de una copa (de esas aflautadas de champaña) de pisco (yo usé de 40º)
4 hielos
1 cdta. de semillas de Rica Rica

Poner un par de copas en el congelador para que estén heladitas.

En la juguera, echar la ralladura de la mitad de los limones (1 o 2 dependiendo del limón que usen). Agregar el azúcar y la Rica Rica. Darle un par de toques para que el azúcar se impregne bien del limón y la hierba.

Exprimir los limones y agregar el jugo a la juguera, junto con el pisco y mezclar. En este punto uno puede colar esta mezcla dentro de una coctelera con los hielos y batir, o agregarle los hielos a la juguera y darle un par de toques no más y luego colar al servir.

Sacar las copas del refri, pasar los bordes por agua y luego por azúcar flor para la decoración. Servir el pisco sour en las copas preparadas. Enjoy!

El huevito dentro es como una sorpresa, como cuando uno se encuentra 2 lukas en el bolsillo del pantalón

Pie de espinacas
de mi mamá
para 1 pie de 30 cm

1 masa doble (para base y tapa) cruda. La masa que usé ahora fue la de Smitten Kitchen, uds. pueden usar su masa favorita.

Salsa blanca:
2 1/2 tazas de leche
5 semillas de pimienta
1/2 cebolla
2 hojas de laurel
2 cdas. de harina
3 cdas. de mantequilla
Nuez moscada molida
sal y pimienta

2 paquetes de espinaca (como 400 gr en total)
4 huevos
1 huevo revuelto, para pintar

Hacer la salsa blanca: calentar la leche con la cebolla, pimienta y laurel, hasta que hierva. Dejar que infusione un rato (yo la dejé unos 10 minutos) y colar. En una olla derretir la mantequilla, agregar la harina y cocinar unos 5 minutos. Agregar la leche caliente de a poco a la mantequilla, revolviendo vigorosamente para que no se formen grumos. Dejarla hasta que hierva, sin parar de revolver. Sacar del fuego y condimentar con nuez moscada, sal y pimienta si fuese necesario


Espinacas, para que después no digan que no es saludable


Por otro lado, hervir las espinacas con muy poca agua hasta que estén bien marchitas, unos pocos minutos. Estilarlas bien y picarlas gruesamente con un cuchillo cocinero. En caso que usen espinacas baby, no es necesario picarlas.

Mezclar las espinacas con la salsa blanca, probar, y corregir el condimento.

Por mientras calentar el horno a 375º F o 190ºC. 

Estirar la mitad de la masa y forrar un molde redondo para pies, dejando un exceso de borde. Rellenar con la salsa de espinacas. Hacer 4 hoyos en la crema con los dedos y una cuchara, y abrir un huevo sobre cada uno, con cuidado de que no se rompa la yema. Estiar la otra mitad de la masa y cubrir todo el pie. 

La masa de Deb es realmente flaky

Hacer 4 incisiones, cuidando de no romper los huevos. Pintar con huevo y llevar al horno hasta que esté dorado (unos 30-40 minutos).

Sacar del horno, esperar unos 5 minutos para no quemarse y servir.

Mi comensal estrella le dio nota 7


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...