Sunday, October 28, 2012

Memorials e English Muffins

Este fue el primer fin de semana que tuvimos con el Matias para salir un poco a recorrer la ciudad. Lo llevé a ver la Casa Blanca, de ahí caminamos al monumento a Washington, y seguimos hasta el espejo de agua, el monumento de la WWII, el memorial de Lincoln, de la guerra de Vietnam, de la guerra de Corea, de la WWI y terminamos en el de Martin Luther King Jr. De todos ellos, los únicos que para mi tenían más sentido eran el de Martin Luther King Jr., el de Washington y el de Lincoln... el resto me produce cierto recelo, porque se supone que un memorial de guerra, además de recordar y honrar a quienes dieron la vida, debería producirnos un sentimiento de rechazo a la guerra misma, querríamos no volver a pasar por lo mismo y no volver a poner más memoriales del tipo en el futuro. La cultura gringa es distinta y lo respeto (aunque no estoy de acuerdo). El de Martin Luther King Jr, por otro lado, está lleno de mensajes de paz, de justicia, de igualdad. Por lo menos emociona más que los otros, porque creo que representa un sentimiento mucho más universal, algo que todos quisiéramos y a lo que debiésemos aspirar en nuestros propios países.

El mejor spot es detrás del memorial de Lincoln, tiene la media vista y no hay turistas!

Lo que sí fue chori, era llegar a ver los memoriales después de que la Ann me contara sobre la parte artística de los mismos. Qué representan, cómo se eligieron los diseños, sobre la roca que usaron para esculpirlos, cómo tallaron los nombres, etc. Me hizo apreciarlos más desde el punto de vista del arte. De hecho, ella misma participó en varios de ellos, ya sea esculpiendo nombres o como asesora en los diseños de las letras.

Ya me da hambre sólo con recordar ese sonido en la plancha "SssssSSSssSS" mientras se fríen.

Los fines de semana me gusta comer un desayuno contundente, en pijama y que sea bien largo, aprovechamos de conversar y de flojear, y por supuesto, de probar nuevas recetas. Algo bueno de los gringos es que los libros son baratos y en las librerías a uno no lo andan acosando mientras ojea los libros, así que me puedo pasar un par de horas ojeando libros de receta a ver si encuentro alguno que tenga un par de cosas que me llaman la atención. El otro día quería un libro sobre panes o preparaciones con levadura, y encontré uno donde salen los english muffins y los berlines como los hacen en Alemania. El libro me salio sólo 15 dólares, tiene buenas fotos, hartos tips y por lo que probé con esta receta, también le pegan al cocineo. Eso sí que le cambié algunas cosas: hice la mitad de la receta y no usé los anillos famosos para english muffins. A mi me gustan los gadgets de cocina, pero estos utensilios que son TAN específicos ya rayan en la tontera, creo yo, sobre todo en una cocina chica de departamento. Ya había hecho english muffins una vez en Chile sin los anillos y quedaron bastante buenos de forma, así que pensé que con esta receta no sería imperativo tenerlos. Estaba en lo correcto (claro que con los anillos se supone que quedan más gorditos). Quedaron con la forma correcta, con esa corteza media gomosa pero crocante, blanditos por dentro y con las nooks and crannies características de los English Muffins.

English Muffins
Adaptado de "Simply Great Breads" de Daniel Leader
Para 5 Muffins

1 3/4 a 2 tazas de harina
1 1/2 cdta. azúcar
1 cdta. levadura instantánea
3/4 cdta. sal
3/4 de buttermilk a temperatura ambiente (o 3/4 de leche a Tº ambiente mezclado con 1/2 cda. de jugo de limón, dejar por 15 minutos)
Mantequilla para engrasar el sartén o grill
Cornmeanl (o chuchoca o polenta o semolina, incluso) para espolvorear

En un bowl de una stand mixer mezclar 1 3/4 tazas de harina y el resto de los ingredientes secos. Agregar el buttermilk y revolver con cuchara de palo hasta que estén mezclados. Amasar con la stand mixer y el accesorio de amasado (dough hook) por 8 minutos (o a mano por unos 15?), puede que la masa pida más harina. Tiene que quedar húmeda y media pegote. Dejar descansar tapada con film por 1 a 1 1/2 hora en un lugar temperado, hasta que doble el volumen. Preparar una lata engrasándola y espolvoreándola con cornmeal. Pasado el tiempo, cortar en 5 pedazos del mismo tamaño y formar pelotas. Irlas dejando en la lata preparada. Espolvorear con más cornmeal, cubrir con un film y dejar reposar 1 - 1 1/2 hora (o hasta que doblen de tamaño).

**Update: si se hacen la noche anterior para comerlos fresquitos en la mañana al desayuno, meter los mufins formados cubiertos en film al refri. Sacarlos 1 hora antes de cocinarlos para que terminen de leudar.

Precalentar el horno a 180ºC (350ºF) con una lata dentro. Calentar una sartén o una plancha a temperatura media. Engrasar con 1 cda de mantequilla, y poner los pancitos encima. Dejar que se doren por un lado unos 8-10 minutos. Dar vuelta y dejar que se doren por ese lado 8-10 minutos. Sacar de la plancha y ponerlo en la lata caliente dentro del horno por unos 6-8 minutos más para que se cuezan al centro. Sacar del horno y dejar que se enfríen un poco en una rejilla.

Para abrirlos, partirlos CON UN TENEDOR. Se pueden servir con huevos pochados.


y ahora quiero desayunar de nuevo...



Thursday, October 25, 2012

Feliz no cumpleaños!

El Martes estuve de cumpleaños, a pesar de que el Paul me dice que no envejezca. Yo siempre le digo que lo voy a intentar, pero como todos los años, no pude parar el tiempo y evitar que fuese 23 de Octubre. Total, mientras me sigan pidiendo el carnet en los restaurantes acá me sigo sitiendo de 15, y además es una excusa para preparar una tortita, porque como somos solo dos en la casa, hacer una implica que comeremos torta como por una semana, por lo que hay que tener una buena excusa para embarcarse en tamaña empresa.

Las flores fueron regalo de mis papás. El licor de cereza fue mi auto regalo. Acoholic much?

En cuanto a la elección de la torta, fue fácil. Me enamoré de la idea de las amapolas con guinda ácida desde que vi la receta en el blog de Pilar. Eso si que no la hice igual igual, pero bien parecida. Además en mi estado de precariedad tuve que hacer una conversión chanta de medidas en peso a medidas en volúmen y probar la temperatura de la mezcla de huevos a manopla, porque no me ha llegado ni mi pesa ni mi termómetro de mermelada. Hice el doble del jarabe, porque yo soy exagerada con el remojo y me gustan las tortas inundadas, igual me sobró un poco, creo que es gusto de cada uno. También me salté el manjar y debo confesar que no le eché mantequilla a la masa del bizcocho porque se me olvidó, jejeje, pero quedó güena güena igual. Mojaíta y con ese sabor característico de las guindas ácidas y las amapolas. Eso sí que para la próxima le echaría un poquito más de Kirschwasser al almíbar de remojo, pero es una elección personal de alguien "beodo", como les gusta llamarme a mis hermanos y ex-compañera de oficina. Como si tomarse una copa de vino viendo el debate presidencial de los gringos fuese un pecado!

Mi esposo no estaba acá el Martes, así que hice la torta esa noche y la guardé hasta el otro día para que me cantara el "cumpleaños feliz" (o más bien "no cumpleaños") cuando llegara. Hasta llamamos a mis papás por Skype... qué increíble como la tecnología nos une, pero lástima que todavía no inventen una manera de mandar comida a través de internet (o mejor aún, la teletransportación). 

Qué tortura sacarle fotos a esta torta sin poder probarla!!!


Pucha que me costó aguantarme las ganas de probar la torta famosa. Estuve todo el día pensando en "cómo habrá quedado? me quedó mojaíta o seca? muy dulce? mucha mermelá? taba wena la mermelá...". En fin, sólo me queda decirles que quedó la raja.


Torta de amapolas con guinda ácida
para 1 torta de 20 cm (8 pulgadas) de diámetro
adaptada de En mi cocina hoy

Bizcocho:
6 huevos
1 taza de azúcar
1/4 cdta. de sal
1 cdta. de vainilla
2 1/4 tazas de harina de pastelería cernida
1/2 taza de amapolas

Enmantequillar 2 moldes de 20 cm (8 pulgadas) de diámetro, y ponerles en la base una redondela de papel de mantequilla (o parchment paper que le llaman acá, en Chile en el Jumbo venden el "Backpapier" alemán que es bien parecido). Precalentar el horno a 185ºC (365ºF).

En un bowl mezclar los huevos, el azúcar, sal y vainilla y batir con un batidor de globo. Poner la mezcla a baño maría y calentar hasta que la mezcla esté caliente, pero no tanto como para quemarse si uno mete el dedo, todo esto siempre batiendo ligeramente. Luego batir con batidora eléctrica hasta que la mezcla aumente su volumen y después colapse dejando un anillo de masa en los lados del bowl (yo me demoré caleta en este paso). Mezclar la harina con la amapola en un bowl aparte y agregar a los huevos en 3 tandas, mezclando con movimientos envolventes y de manera suave, hasta que toda la harina quede bien incorporada y la masa se vea homogénea.

Repartir la mezcla entre los dos moldes y llevar al horno por 18-20 minutos, o hasta que se vean levemente dorados.

Dejar enfriar sobre una rejilla y desmoldar sólo al momento de armar la torta. Por mientras se pueden envolver con papel film hasta el armado.

Jarabe de remojo
1/2 taza de azúcar
1 1/2 taza de agua
4 cdas. de Kirschwasser (o cualquier otro licor que les tinque)

En un ollita poner a calentar el agua con el azúcar. Dejar que hierva hasta que se disuelva todo el azúcar. Retirar del fuego y agregar el licor. Dejar enfriar. Guardar en un frasco refrigerado.

Chantilly
3 tazas de crema para batir fría
3 cdas. de azúcar granulada

En un bowl frío batir la crema hasta que espese un poco y forme ondas suaves. Añadir el azúcar en forma de lluvia mientras seguimos batiendo hasta que esté de consistencia esparcible y más durita (para que no se desarmen los rosetones que se hacen con la manga).


Armado de la torta (ver el tutorial en video de Pilar)

Se necesita: Mermelada de guindas ácidas, marrasquinos y todas las preparaciones anteriores.

Si tienen un plato de decoración que da vueltas, usen ese. Si no, cualquiera no más. Yo le puse también una base de cartón al primer bizcocho para poder mover la torta del plato donde estaba cubriendo la torta al plato lindo de presentación.

Se cortan los bizcochos por la mitad. Se parte con una de las bases de los bizcochos. Se remoja con el jarabe (como sea su cariño, yo remojo hasta que veo que está todo el bizcocho como de otro color y me preocupo de echarle bien a los bordes que siempre salen secos en las tortas compradas). Se cubre con una capa de mermelada, luego con una capa de crema (como unas 3 cucharadas de cada una?). Se pone la otra mitad del bizcocho, que se remoja, se cubre con mermelada, crema... etc. Repetir con el otro bizcocho, pero esta vez se pone paras pa rriba, o sea, la base del segundo bizcocho queda como superficie final de la torta (porque es más lisa). Se remoja bien. Cubrimos toda la torta con una primera capa delgada de chantilly para sellar las migas. Se pone al refri por al menos 1/2 hora para que se enfríe y se aprete todo. Luego le pasamos una segunda capa, esta vez con más crema, para que nos quede bonita. Se empareja bien con la espátula y se traslada al plato definitivo donde será decorada con una manga y marrasquinos.


Ojalá no les hagan un test de dopping después de comerse un pedazo de esta torta


Sunday, October 21, 2012

Churrascas

Esta semana fue de locos. El Paul todavía sigue enfermo y teníamos no uno sino DOS deadlines de propuestas a tiempo de telescopio, y aunque las propuestas eran parecidas a las que hemos mandado antes, igual uno se estresa actualizando los resultados, las bibliografías y el estado del arte del área.

Hace calorsh en Alpha Cen B b

Otra cosa es que esta semana publicaron el descubrimiento de un planeta de masa terrestre alrededor del sistema estelar más cercano, Alfa Centauri, que está más o menos a 4 años luz. Eso sí que no es un planeta habitable porque está orbitando su estrella con un periodo de 3.2 días, pero igual nos da para soñar, porque si una estrella tiene un planeta, lo más probable es que tenga otros más afuera y quizás tenga uno habitable. Además está alrededor de una de las estrellas más cercanas. Como se imaginarán, este descubrimiento dio tema de conversación para rato a la hora de almuerzo, al más puro estilo Contacto. Terminamos concluyendo en lo deprimente que sería si en verdad somos la única forma de vida "inteligente" en el universo (sobre todo porque pensando en todas las cosas terribles que pasan en el mundo como el calentamiento global, la hambruna en África... yo no nos encuentro ni tan inteligentes).

Felicidad es... esposo y pan+queso+vino

No sé cual es la conexión de esto es con las churrascas, jajajaja, pero se me ocurrió hacer este fin de semana de tentempié para probar un wafflera/griddle que encargó el Matias. Tampoco sé exactamente de dónde son originalmente las churrascas. Según mi papá son de la IV Región, según mi suegra son chilotas, según internet son del campo de Chile. La cosa es que son chilenas, y como el desafío del BRBC de este mes eran panes y sánguches chilenos, decidí desviarme un poco de los sánguches y mejor hacer un pan típico de fiesta costumbrista. Me recuerdan esa vez que mis papás nos llevaron a Montegrande Paihuano a una fiesta costumbrista y me hicieron bailar cueca con un curaíto... true story.

Las churrascas son un pan de campaña, para cuando a uno se levanta y se da cuenta muy tarde que no tenía pan. También se come durante algún asaíto... se tiran junto con la carne a la parrilla.

Nuevo gadget de cocina para obsesionarse con más recetas


Churrascas
para 6 churrascas
(me guié de esta receta)

1 3/4 a 2 tazas de harina
1/2 taza de agua tibia
1/2  cdta. de sal
1/2 cdta. de polvos de hornear
3 cdas. de aceite

Se mezclan todos los ingredientes secos en un bowl. Se le agrega el agua y el aceite y se revuelve con cuchara de palo y luego con las manos (o más flojo aún, con una stand-mixer y el accesorio para revolver masas de pan). La masa debe ser homogénea, blanda y húmeda (como la de las sopaipas). Se deja descansar un rato (de 15 a 30 minutos).

Calentamos una parrilla o sartén. Se forman bolas y se aplastan con las manos hasta que queden delgadas, de 1.0 cm  de espesor, para luego tirarlas a la sarten/parrilla caliente. Se dejan por unos minutos hasta que se vean tostadas. Se dan vuelta y se tuestan por el otro lado.

La churrasca es como si un pan pita tuviese un hijo con una sopaipilla



Sunday, October 14, 2012

Mt. Hamilton y reencuentro con panqueques gringos

POR FIIIINNN!!!! llegó mi esposo desde Chile. Hace 2 meses que no nos veíamos. Fue chistoso porque yo llegué después que él de mi viaje a California, así que hasta me fue a buscar a mí al aeropuerto, jajaja.

Mi viaje estuvo bueno, me llevaron a recorrer todo el observatorio Lick en Mount Hamilton y me contaron todas las historias en torno a él. De partida, la historia de por qué Mount Hamilton se llama así: es porque un reverendo que iba en una excursión con geólogos para descubrir la montaña más alta de la zona corrió los últimos metros hasta la cima gritando que él era el primero en la montaña más alta. Años de años más tarde, el Steve (nuestro colaborador) me contaba que se contactaron con la nieta del sr. Hamilton porque quería donar plata, la que usaron para construir el espectrógrafo "Hamilton" con el que el Paul (mi jefe) descubrió los primeros planetas extra-solares. Ahora sé por qué los nombres de algunos códigos para calcular velocidades radiales que uso tienen la palabra "Ham". No era por jamón, bummer.


Mount Hamilton y uno de los gatos que se metía a mi pieza a tomar agua de la ducha

La segunda historia era la del señor Lick, que quería hacerse un memorial con forma de pirámide (nada de megalómano el caballero) en la Union Square de San Francisco para que lo recordaran. Un amigo le sugirió que mejor donara la plata para construir un observatorio. Así que bien por la ciencia y por el Sr. Lick, que donó 1 millón de dólares en el año 1880 para construir el observatorio más grande del mundo de la época. Debajo del telescopio refractor de 40 pulgadas están sus restos, marcados por una placa super creepy que dice "Here lies the body of James Lick", adornado con flores de plástico. Eso es lo que te dan por haber donado 1 millón de dólares en vez de una pirámide en Union Square. A todo esto, me contaban que James Lick, hizo su fortuna vendiendo pianos en Valparaíso, Chile... mish!


En el edificio del 40-inch, un telescopio refractor de cuando los astrónomos observaban de verdad, en 1888. No como yo que sólo miro pantallas de computadores...

Como en todo viaje, siempre pasa algún contratiempo. El Paul se enfermó y me tuve que devolver sola de Santa Cruz a San Francisco. En auto. Por la freeway. Con tiempo justo. El Steve me preguntaba preocupado si sabía el camino de vuelta. Al final, gracias a San Google no tuve ningún problema. Tomé la 17, luego la 85 para llegar a la 101 mientas me acordaba de ese sketch de Saturday Night Live "The Californians".

Lo que más extraño cuando voy a observar son los desayunos

Como ven, por acá me tienen de nuevo. Con el Matias, para celebrar como gringos nuestra llegada a la casa, hoy hicimos panqueques de brunch. La receta la saqué de The way the cookie crumbles. Muy fluffy los panqueques, el secreto, creo, es en no revolver la masa demasiado y dejarla descansar esos 5 minutos. Por mientras ponemos la mesa, hacemos el cafecito, exprimimos las naranjas, mmmmm... ay, quiero desayunar de nuevo!

Panqueques (gringos) básicos
para 2 a 3 personas 

1 taza de harina
1 cda. azúcar
1 cdta. polvos de hornear
1/2 cdta. bicarbonato
1/2 cdta. sal
1 huevo 
1 taza de buttermilk (1 taza de leche + 1cda. jugo de limón o vinagre blanco, reposada por 10 minutos)
2 cdas. de mantequilla derretida y fría
Aceite para engrasar la sartén


Se juntan los ingredientes secos en un bowl. Aparte, se bate el huevo, se le agrega la buttermilk y la mantequilla. Se agrega esto a los ingredientes secos y se revuelve hasta que todo se incorpore, pero no mucho, no importa que queden grumos. Dejar descansar por lo menos 5 minutos. Por mientras calentar un sartén con un poco de aceite vegetal (1 cdta a lo más) a temperatura media. Cuando esté caliente, dejar caer 1 cucharón de masa. Cuando se vean burbujas en el lado crudo de la masa y estén dorados (2-3 minutos), dar vuelta y dorar por el otro lado (2-3 minutos). Sacarlos y, opcional, dejarlos en un plato dentro del horno precalentado para mantenerlos calientes.


Una montaña de panqueques para empezar el día


Sunday, October 7, 2012

Más galletas! y no estoy loca, las arvejitas tiernas sí existen!

Como todavía estoy sola, y en realidad no tengo cómo comerme todo o a quien regalarle las cosas que cocino, me he dedicado a hacer cosas que yo misma puedo comer a través de un periodo largo (?) de tiempo. Además estoy tratando de hacer mis recetas favoritas para tenerlas más ordenadas en un lugar, y para que yo y mis hermanos y papás podamos consultarlas cuando sea, ahora que no estoy tan cerca como para llamar y preguntar.

Me gustan estas fotos de galletas mordisqueadas porque implica que sí o sí me tengo que comer una

Ayer hice estas galletas que saqué una vez de un librito del año de la pera, de cuando las mamás coleccionaban los suplementos y las recetas que salían en los envases de algunos ingredientes. Ya no sé ni de quien lo heredamos, pero tiene recetas muy buenas con dibujos hechos con lápiz y sólo algunas fotos de cómo son las preparaciones. Pilar posteó una receta de ese librito una vez y me pareció increíble que tantas otras bloggeras lo conocieran también.

Om nom nom nom!

Me llevo estas galletas en mi viaje a Santa Cruz, California, o Seeeaaaana Cruz como le dicen los gringos. Mañana parto a las no tan cálidas tierras del Mount Hamilton a aprender a observar con un nuevo instrumento/telescopio, y ver si en un tiempo más podemos observar remotamente desde acá en DC. En este observatorio no hay comida como en Las Campanas... así que mejor ser previsores y llevar algo rico para pasar las noches.

Galletas Minuit
del Recetario imperial
para 2 docenas aprox

1 taza de harina
3/4 tazas de maicena
3/4 tazas de azúcar flor
1 cdta. polvos de hornear
113 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos
1 cdta. vainilla
1 chorro de leche (por si acaso)

En un bowl cernir juntos y mezclar los ingredientes secos. Agregar la mantequilla y mezclar hasta que la preparación quede como migas. Aparte batir ligeramente los huevos y agregarles la vainilla. Agregar los huevos a la mezcla de harina y batir con cuchara de palo hasta que se forme una masa pegajosa. Puede que necesite un poco de leche, dependiendo del tamaño de los huevos.

Precalentar el horno a 180ºC. En una lata con teflón, o enmantequillada, y con la ayuda de una cuchara de té dejar bolitas de masa del porte de una nuez, apartadas unos 3 cm. Cocinar en el horno por 10 minutos. No deben dorarse.

Ayer en Williams Sonoma  un loco me dijo "that vanilla is AWESOME". Yo: "I know!!!" a lo Monica Geller.

Finalmente, dejo una foto de las arvejitas tiernas que compré el otro día para que mi (ex) compañeri (de oficina) Paula me crea de que existen y no son un invento en mi cabeza de L-O-C-A. Una vez anduve buscando en la Vega y los viejos me quedaban mirando con cara de circunstancia. Yo me acuerdo que mi mamá nos hacía cuando era chica, e incluso el año pasado nos hicieron de ensalada en Las Campanas. Le pregunté a don Héctor cómo se llamaban y me dijo "arvejitas tiernas, poh". Compañeri, para que imprimas las fotos, se las lleves a los viejos de la Vega... y les digas IN YOUR FACE!


LOCA! viste que existen?!?!?!?!





Thursday, October 4, 2012

Mi primera receta: galletas de avena

A mi siempre me da hambre entre comidas. Todo el mundo dice que como muy poco al almuerzo, pero la verdad es que estoy picoteando otras cosas todo el día. En San Joaquín era fácil mantenerme satisfecha porque el campus está lleno de kioskos y negocios. Incluso ahora hay hasta un Starbucks, donde casi todos los días partía con alguien a comprar un muffin o un cinnamon roll. En verano la moda era comprar fruta picada, o comprarle mote con huesillo a la señora en Deportes.

Acá no es tan fácil, porque el negocio más cercano está como a 5 cuadras del campus. A veces paso a un negocio de delicatessen a comprar algo para picotear entre medio, pero si sigo comprando ahí voy a terminar en la cuerera.

Me llevé una bolsa y me las comí todas en 2 días... no sé si fue una buena idea

Así, decidí el otro día hacer galletas de avena para llevarlas a la oficina y tener para picotear. Estas galletas siempre me traen hartos recuerdos, porque fueron la primera receta de pastelería que hice en mi vida. Las hice por primera vez cuando tenía como 6 o 7 años. Con mi mamá sacamos la receta de una caja de avena Quaker, y ella me ayudaba al principio (o en realidad yo le ayudaba a ella), pero eventualmente me dejaban hacerlas sola un tiempo después. El que más disfrutaba cuando hacía de estas galletas era mi hermano chico, porque nos encantaba comer la masa cruda, y cuando estábamos haciendo las bolitas, escondíamos pasas en algunas como broma a nuestro hermano mayor, que no le gustaban, jaja. Pobre Nacho...

Mi esposo siempre las recuerda como las galletas express que hice una vez cuando pololeabamos y el se estaba yendo de vuelta a Valpo y yo no quería que se fuera con las manos vacías. Así que en menos de 1/2 hora, le tenía un montón de galletas para que se llevara para el camino.

Igual... si tienen avena, deben ser buenas para la salud, no?

Galletas de Avena
como para 30 galletas

2 tazas de avena
1 taza de harina
1 taza de azúcar
1 pizca de sal
1 cdta. de polvos de hornear
100 gr de mantequilla blanda
6 cucharadas de agua fría

Precalentar el horno a 180ºC
En un bowl mezclar los 5 primeros ingredientes. Agregar la mantequilla cortada en pedacitos y con las manos mezclarla con los ingredientes secos. Agregar agua necesaria para que la masa se humedezca lo suficiente y se forme una bola. La masa se pega a las manos. Con una cuchara de té y las manos húmedas, tomar un poco de masa y hacer bolitas del porte de una nuez. Poner en una lata enmantequillada (o con teflón) separadas por unos 4 cm, porque se expanden un poco. Hornear por 10-13 minutos, hasta que se vean cocidas, medias cafecitas en los bordes.


Esta foto es un chiste interno que tengo con mi esposo, jejeje


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